"Permanece en mí, y yo en ti. Así como una rama no puede dar fruto por sí sola a menos que permanezca en la vid, tú tampoco puedes hacerlo si no permaneces en mí." — Juan 15:4
Es normal que los deportistas cristianos usen expresiones como "Jugar para Dios" y "Jugar para su gloria". No hay nada de malo en querer hacer cosas en deportes o en la vida para Dios. La Biblia afirma este tipo de vida en 1 Corintios 10:31, cuando el apóstol Pablo dice: "Así que, ya sea que comáis, bebáis o hagáis lo que hagáis, haced todo por la gloria de Dios." Pero en todos nuestros esfuerzos por hacer cosas para Dios, puede que nos estemos perdiendo otra forma de integrar nuestra fe en nuestra experiencia deportiva.
¿Y si Dios no quiere simplemente que toquemos para Él, sino también con Él?
CALENTAMIENTO
¿Cuáles son algunas formas prácticas de conectar con Dios?
¿Crees que Dios quiere que estés conectado con Él mientras compites?
ENTRENAMIENTO
Siguiendo el ejemplo de Mary
Vemos un ejemplo de Dios queriendo que juguemos con Él así como para Él en Lucas. En Lucas 10:38-42 Jesús visita la casa de Marta. Como Jesús muestra, María (su hermana) se sienta a sus pies, escuchando sus palabras. Martha está molesta. Está ocupada con todos los preparativos necesarios. ¡Y esto no es necesariamente malo! Está haciendo cosas por Jesús. Pero en este momento, Jesús quiere que ella se quede con Él, en vez de correr para hacer las cosas. Jesús dice: "Marta, Marta, estás preocupada y angustiada por muchas cosas, pero una cosa es necesaria. María tomó la decisión correcta, y no se la arrebatará" (Lucas 10:42).
Dios quiere que compitemos y practiquemos con Él, no solo por Él. Esto significa encontrar formas de reconocer Su presencia y volver continuamente nuestra atención a Él en la práctica, la competición y a lo largo de nuestra vida diaria. Esto forma parte de cómo permanecemos o permanecemos con Él en el contexto del deporte, dirigiendo nuestra atención a Él. Cabe destacar que Dios quiere que juguemos con Él, no para darnos habilidades sobrenaturales en el deporte (¡aunque eso estaría bien!), sino porque Él es un Dios relacional que se relaciona con nosotros como un padre. Como buen padre, ¡quiere estar incluido en el proceso!
P: ¿Por qué crees que Dios quiere que juegues con Él, no solo para Él?
P: ¿Cuáles son algunas formas de recordar que Dios está contigo, incluso durante la competición?
Recordando que Dios está con nosotros
¡Esto es difícil! ¿Cómo se supone que recordemos jugar con Dios, en lugar de solo para Él cuando la competencia exige tanta atención y concentración?
Reconocer y recordar la presencia de Dios mientras practicamos deportes es una tarea desafiante. Pero Jesús no dice en Juan 15 que solo permanezca en Él cuando estamos sentados en un lugar tranquilo y leyendo nuestra Biblia. Quiere que permanezcamos en Él en todo momento. ¿Cómo se considera practicar la presencia de Dios en el deporte? Como mínimo, significa reconocer que Él está con nosotros dándole nuestra atención.
Puedes hacerlo de forma práctica encontrando algo en lo que puedas concentrarte rápidamente y que te recuerde pensar en Dios. Puede ser cualquier cosa: una pulsera, un reloj o incluso una escritura en tus zapatos. Incluso podría ser un marcador o una pancarta colgada en algún lugar del estadio. Idealmente, será algo que veas de forma constante en los entrenamientos y durante las competiciones. Cuando lo veas, haz que sea un recordatorio visual para redirigir tus pensamientos hacia Dios.
Dependiendo de tu deporte, el mejor momento para hacerlo es cuando hay una pausa en la acción, como entre cuartos, periodos, durante el descanso, en medio de un tiempo muerto o tras un cambio de posesión. Probablemente esto será engorroso al principio. Pero, como en todo, cuanto más práctica y atención le prestes, más cómodo te sentirás permaneciendo en Él mientras tocas.
P: ¿Cómo podría el recordar que Dios está contigo cambiar la forma en que abordas tu deporte?
P: ¿Por qué es importante permanecer en Él en todo momento?
CONCLUSIÓN
Nos demuestra jugar con Él, no solo por Él.
Estamos programados para actuar con el fin de agradar a los demás, pero el ejemplo de María nos muestra que basta con simplemente estar en presencia de Jesús.
Jesús quiere que permanezcamos en Él en todo momento.
Necesitamos recordatorios tangibles para recordar la presencia de Jesús mientras jugamos.
Acción clave: Identifica algunos recordatorios tangibles para ayudarte a recordar la presencia de Jesús mientras practicas y compites.
