Cuando confías en Jesús con tu vida, Dios te convierte en una persona nueva. No tienes que aferrarte al viejo pecado, la culpa y la mentalidad de actuación del pasado. Tienes una nueva identidad en Cristo. Tu transformación puede describir con tres principios:
Dios te hace nuevo: esta transformación requiere un cambio de mentalidad alejar de una mentalidad típica de actuación. Como creyente en Jesús, el deporte no es un pedestal; Es una plataforma. Dios te dio la capacidad de glorificarle. Cuando ves el deporte como una oportunidad para impactar a los demás, Dios será glorificado y vidas se transformarán.
Dios está contigo-- Dios siempre está contigo. Por el Espíritu Santo, Dios te guía. Sabes cuándo el Espíritu Santo está actuando, cuando tus emociones, acciones y palabras se reflejan en el exterior, el cambio que está ocurriendo por dentro. La Biblia llama a esto el fruto del espíritu.
Dios te guía-- Mientras el Espíritu Santo vive en ti, Él te guiará. Él te guiará a través de las Escrituras, la oración, el discipulado (compartiendo el amor y el mensaje de Dios con los demás) y cualquier circunstancia que encuentres. Recuerda, no estás solo con Dios. Siempre está contigo.
Mientras caminas con Jesús en tu vida, notarás cómo tu vida comienza a transformar. Recuerda confiar y glorificarle en todo lo que hagas. Tienes la oportunidad de tener una gran influencia como atleta. Cuando primero haces huella a través de Cristo, ¡le estás glorificando!
