En cualquier equipo deportivo hay muchos puestos y roles diferentes. Todos los atletas deben emplear sus talentos y entrenamiento para cumplir su papel único en el equipo. Cuando todos dan el 100%, el equipo tiene éxito.
Tu papel es importante y vital para el éxito de tu equipo. Lo mismo ocurre con tu papel en el equipo de Dios. Aquí tienes algunos principios que debes conocer sobre tu papel espiritual:
Tienes un papel en el equipo de Dios — Tienes un papel especial en el equipo de Dios. Fuiste creado con ciertos rasgos de personalidad, dones e intereses que complementan y trabajan en unidad con los demás en el cuerpo de Cristo. Tu papel específico es importante y necesario para que la Iglesia tenga éxito. Cuando todos usamos nuestros dones y cooperamos entre nosotros, compartimos el Espíritu amoroso, acogedor y poderoso de Dios con otros que aún no conocen a Cristo. ¡Dejaremos huella en quienes nos rodean y veremos cómo las vidas se transforman para Jesús!
Servid a los demás -- Cuando confíais en Jesús con vuestra vida, recibimos ciertos dones espirituales del Espíritu Santo. Estos dones te empoderan para vivir tu posición y tu papel en tu iglesia y servir a los demás. Cada creyente tiene al menos un don espiritual. Podemos ayudarnos mutuamente a crecer y fortalecernos en nuestra fe a través de los dones y talentos que Dios nos dio.
Amétense unos a otros — El uso principal de nuestros dones es servirnos mutuamente y fortalecer la Iglesia, pero el corazón detrás de las acciones es igual de importante. Debemos amarnos. Debes amar primero a otros creyentes y servirles después. Es por nuestro amor mutuo y por cómo nos tratamos que la Palabra de Dios se difunde y se cumple Su voluntad en la Tierra.
¡Identifica lo que tienes para ofrecer, asúmelo y sirve a otros creyentes con todo tu corazón!
