Al igual que la sensación que tenemos el día del partido, involucrar a otros con la esperanza de Jesucristo es emocionante. No podemos esperar a empezar. Sin embargo, podemos adelantarnos e involucrar a las personas antes que a Dios. Jesús dice que separados de Él no podemos hacer nada (Juan 15:5). Por lo tanto, crear enlace con Dios primero es el paso principal esencial en el proceso de discipulado.
Jesús modeló e instruyó a sus discípulos a alejarse de la gente y orar a su Padre Celestial. Les dijo: "Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten" (Mateo 6:33). Si bien podemos sentirnos tentados a perseguir a las personas primero, ¡Dios dice que comencemos con Él!
Por lo tanto, forjamos enlace con Dios primero en oración, reconociendo que toda transformación y multiplicación del Evangelio proviene de Él. Antes de involucrarnos con otros, las Escrituras dicen: “En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos” (1 Timoteo 2:1).
TOMA ACCIÓN
1. Haz Enlace con Dios a través de la oración.
2. Haz Enlaces con otros invitándolos a orar.
