Listos:
"Aplaudid todos, pueblos; grita a Dios con un grito jubiloso. Porque el Señor, el Altísimo, es asombroso, un gran Rey sobre toda la tierra." – Salmo 47:1-2
Conjunto:
Entrenadores y deportistas usan el mantra "controla lo que puedes controlar". Pero, ¿cuánto puedes controlar realmente? A veces, circunstancias sobre las que no puedes hacer nada parecen socavar tus mejores esfuerzos. Quizá te encontraste con situaciones sin soluciones fáciles, como una lesión o un miembro del equipo que tiene una vida familiar dolorosa. ¿A dónde acudes cuando te das cuenta de que en realidad no tienes el control?
El Salmo 47 es uno de los muchos lugares en la Biblia en los que se refiere a Dios como "Altísimo". Este nombre indica que no tiene rival en su supremacía. No hay nadie más alto. Él es el "gran Rey sobre toda la tierra." Las Escrituras nos dicen que Dios es soberano, lo que significa que solo Él gobierna con autoridad y poder sobre toda la creación. El Señor tiene el control.
¿Cómo podemos acercarnos al Dios Altísimo, especialmente siendo un pueblo pecador y con defectos? Aquí va la buena noticia: Dios envió a Su Hijo Jesús para hacer posible que experimentemos una relación real y eterna con Él. Al hablar de Jesús justo antes de su nacimiento, el ángel dice: «Será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de su padre David» (Lucas 1:32). Cuando nos entregamos en fe a Jesús —siguiéndole como nuestro Salvador y Rey— ahora podemos acercarnos al Dios Altísimo. Confiar en Cristo es poner nuestra confianza en nuestro Señor soberano que está al mando.
Cuanto más conocemos al Altísimo, más profundo es nuestro asombro hacia Él. Esto cambia la forma en que vemos las circunstancias que encontramos en nuestro deporte y en nuestra vida. Incluso las situaciones más difíciles ya no resultan abrumadoras porque confiamos en la sabiduría y la obra de nuestro Dios Altísimo. Cuando entendemos que Él es Rey y que Su gobierno es amoroso y bueno, Su reinado sobre nuestra vida nos trae alegría.
El Dios Altísimo te invita a descansar en Su soberano control sobre todas las cosas, incluyendo cada circunstancia y detalle como atleta o entrenador. Él domina situaciones inesperadas y dolorosas. Tiene el poder y la sabiduría necesarios para lograr todo lo que desea. No hay nada fuera de Su gobierno como nuestro gran y asombroso Rey.
Ve:
¿En qué situaciones necesitas confiar en que Dios tiene el control y liberar tus esfuerzos para estar en control?
¿Cómo afecta saber que Dios está en control en tu forma de competir o capacitar?
Entrenamiento:
Prórroga:
"Señor, te alabo porque eres el Dios Altísimo y el gran Rey sobre toda la tierra. Confío en Ti porque tienes el control de todo, incluido lo que experimento en mi vida y en mi deporte. Deseo descansar en Ti y en tu soberanía. Amén."
