CALENTAMIENTO
Perseguir la propia gloria produce felicidad y plenitud temporales. También puede conducir al egoísmo y al orgullo. Pero cuando tu esperanza está en la gloria duradera de Dios, primero buscarás Su Reino y experimentarás verdadero gozo y propósito.
EJERCICIO
El Reino Primero
Nuestro mundo se compone de dos reinos: el reino del hombre (dirigido por Satanas) y el reino de Dios (dirigido por Jesus).
Otra forma de describir el Reino de Dios es el cuerpo de Cristo o la Iglesia. Ser parte de esta comunidad es una de las mejores maneras de crecer en tu relación con Jesús. Cambiará la forma en que abordas tu vida diaria y restablecerá tus prioridades.
Lo más importante es que ser parte del Reino de Dios es donde te unes a otros creyentes para reflejar Su gloria y para que el resto del mundo la vea.
La Iglesia es para todo aquel que cree en Jesús y lo acepta como Salvador y Señor. Por eso, como seguidor de Cristo, una de tus responsabilidades es compartir las buenas nuevas de salvación con otros e invitarlos al Reino de Dios.
P: ¿Qué crees que significa ser “la luz del mundo”?
P: ¿Cuáles son algunas formas específicas en las que puedes compartir a Jesús a través de tu deporte?
Para Su Gloria
Todo lo que hagas en la competencia y en la vida debe ser para la gloria de Dios. Esta es la respuesta adecuada al regalo de salvación mediante el sacrificio de Jesús en la cruz y al regalo de vida eterna mediante Su resurrección de la muerte.
Hacer todo para Su gloria debe reflejarse en tu disciplina para orar (hablar y escuchar a Dios), estudiar la Biblia (leer Su Palabra) y tener una comunión estrecha con nuestra comunidad (con otros creyentes). Como Pablo enseñó a los primeros cristianos, hacemos estas cosas para estar preparados para compartir a Cristo con los demás:
También hacemos estas cosas para mantenernos edificados y fuertes en nuestra fe como una manera de reflejar Su gloria en nuestras vidas.
P: ¿Con qué frecuencia haces de la oración, el estudio bíblico y el compañerismo cristiano parte de tu vida?
P: ¿Cómo crees que hacer esas cosas de manera más constante podría ayudarte a hacer más para Su gloria?
CONCLUYE
Mientras reflexionas sobre la gloria duradera de Dios, recuerda:
El Reino Primero significa ser parte del Reino de Dios (la Iglesia) y reflejar Su imagen en el mundo que te rodea.
Para Su Gloria es la motivación detrás de todo lo que haces, desde el campo de la competencia hasta todas las áreas de tu vida.
Al emprender esta jornada con Jesús, pasarás de perseguir tu gloria a reflejar Su gloria.
Acción Clave
En tu reunión con tu grupo Huddle o en tu tiempo devocional, lee 2 Corintios 4:7–18. Conversa la manera en que te habla este pasaje con respecto a la diferencia entre las cosas temporales en la tierra y la esperanza de la eternidad con Jesús.
