Listos:
"Sé sobrio; estate atento. Tu adversario, el diablo, merodea como un león rugiente, buscando a alguien a quien devorar." —1 Pedro 5:8
Conjunto:
Un ejercicio de dos minutos es una estrategia de juego que consiste en ejecutar una jugada específica o varios seriales de jugadas en los dos últimos minutos del partido para anotar y ganar el partido. La idea es mover el balón rápida y con decision, ejecutando jugadas específicas que solo funcionan en los dos últimos minutos del partido. Esta estrategia se practica una y otra vez. Todos conocen su responsabilidad y su papel porque se practicó repetidamente. Esto permite al equipo ejecutar el ejercicio de dos minutos con precisión.
No es de extrañar que la Biblia nos diga que hagamos el mismo tipo de práctica y preparación para que tengamos una estrategia clara, una respuesta tipo simulacro de dos minutos, cuando nos enfrentemos al mal y a la tentación. Cuando lleguen las tentaciones o se presente el mal, sabremos exactamente qué hacer. Peter nos dice que seamos sobrios, vigilantes, que nos vigilemos a nosotros mismos. Estas instrucciones no ocurren ni de forma normal ni natural. Tienes que prepararte, saber qué jugada vas a dirigir, tener la mentalidad adecuada y estar alerta. Necesitas poder hacer el ejercicio de dos minutos en cualquier momento.
Solo puedes estar alerta, teniendo un ojo atento, si te preparaste, practicado y abrazas el camino de Dios (sus jugadas diseñadas). Algunas de las mejores preparaciones vienen de memorizar las Escrituras. Prueba con un versículo como el Salmo 119:9-11, "¿Cómo puede un joven mantener su camino puro? Cumpliendo tu palabra. Te busqué con todo mi corazón; no dejes que me desvíe de tus órdenes. Almacené tu palabra en mi corazón para no pecar contra ti." Otro es el Salmo 19:14: «Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean aceptables para ti, SEÑOR, mi roca y mi Redentor.»
Una segunda estrategia clave es la oración. Al practicar la oración diaria te estás preparando para estar listo para orar cuando llegue la tentación. Cada día orad y pedidle a Dios fuerza, valor, sabiduría y paz. Honrálelo y bendice su nombre. En el momento de la tentación, estamos listos para representar la obra: rezamos tal y como practicamos.
Prepárate. Preparaos. El ejercicio de dos minutos será necesario incluso hoy, pero con oración y Escritura estarás preparado.
Ve:
¿Qué estrategia podría funcionar mejor para ti cuando enfrentas la tentación o te sientes derrotado en tu fe?
¿De qué maneras podría estar guiándote el Señor para que construyas un "ejercicio de dos minutos" para tu fe?
Entrenamiento:
Prórroga:
"Señor Dios, gracias por Tus caminos y Tu poder, para ayudarme a estar preparado y preparado para los momentos de tentación, maldad y desánimo. Sigue mostrándome y construyendo en mí las cosas correctas para que, cuando llegue el momento, pueda mantenerme firme gracias a Ti. En tu santo nombre ruego, amén."
